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  • Jardín de la Paz

Abuelos y nietos – un amor puro que solo se multiplica
















Todos los que hemos tenido bendición de tener abuelos lo sabemos: los abuelos son lo máximo. De pequeños, ir a la casa de los abuelos significaba mimos, comidas favoritas, abrazos y cariño. A diferencia de la casa de papá y mamá, en lo de los abuelos uno podía hacer lo que quería sin recibir regaño alguno: ver la tele por horas, hacer casitas de almohadones, tomar helado y gaseosas a cualquier hora, y la lista continúa. Y lo simpático es que, si uno tiene la doble bendición de ver a sus padres convertirse en abuelos, los ve comportarse de la misma manera que nuestros abuelos se comportaban con nosotros, ¡solo que ahora con nuestros hijos! ¿Qué es lo que provoca este comportamiento y este amor tan único? Decidimos ir a la fuente, y entrevistar a varios abuelos (¡y de distintos países!) para que ellos mismos nos cuenten y para probar si este amor es igual en otras culturas.


Blanqui, de Paraguay, nos comentó: “Con mis hijos, la exigencia era más y tenía la responsabilidad de su educación, alimentación, etc. Hoy, con mis nietos disfruto a pleno, colaborando siempre con la formación y crecimiento, ¡pero también malcriándoles mucho!” Los sentimientos de Blanqui son bastante compartidos entre los abuelos paraguayos, pero lo interesante fue ver que estos mismos sentimientos atraviesan fronteras.


Para Gary y Marinell de EEUU, por ejemplo, “¡Ser abuelos es una alegría tan grande! Es tan maravilloso tener toda la diversión sin la responsabilidad que tienen los padres. Los abuelos ya no tienen que enseñarles a dejar los pañales, ni manejarlos a sus actividades extra-curriculares, ni asegurarnos de que terminen la tarea. Es una felicidad para nosotros entregar esas responsabilidades a los padres, y encargarnos solamente de dar a nuestro nieto nuestro amor incondicional.”

Volker, de Alemania, opina lo mismo: “Si bien nuestros nietos nos recuerdan a nuestros hijos, y el amor y orgullo que sentimos por ellos tan profundo como el de un padre hacia un hijo, ya ciertas tareas, como la educación y disciplina, no nos corresponden. A no ser que estemos cuidando de ellos en un momento en particular, obviamente. Ahí, sí volvemos a tener las mismas responsabilidades que la de un padre.” Esta reflexión que hizo Volker es muy importante a tener en cuenta para los abuelos que muchas veces, y por circunstancias de la vida, ocupan el rol de los padres.


Sobre este punto, Sheila, de Paraguay, opinó lo siguiente: “Si bien hay abuelos a los que les toca un rol más activo, y quizás más de “padre” todavía, creo que lo que todos los abuelos tenemos en común es que los nietos llegan en otra etapa de la vida. Es una etapa donde ya viviste varias cosas: ya concretaste tu carrera, ya formaste tu pareja, y construiste tu propia familia. Al haber terminado esos proyectos, uno ya se da cuenta de qué lo que más importa: la familia, los afectos, los valores… Y es ahí, en estas cosas, donde uno se concentra al interactuar con los nietos.


Lo cierto es que muchos estaremos de acuerdo en que de entre los mejores recuerdos que tenemos de nuestra infancia, muchos son de los abuelos. Y es por eso que, en este Día del Abuelo, los invitamos a reflexionar sobre este amor tan único e incondicional y a visitar y llamar a nuestros abuelos para felicitar en su día si es que tenemos la suerte de tenerlos aún con nosotros, o a hacer una oración especial por nuestros abuelos queridos que ya no están.


¿Tenés algún recuerdo especial de tu abuelo o abuela que quieras compartir con nosotros? ¡Escribinos en nuestras redes sociales!

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